La etiqueta energética de la UE

La encontrará en sus electrodomésticos, como la lavadora, el frigorífico o el lavavajillas:es la etiqueta energética de la UE. Incluye información importante sobre la clase de eficiencia energética de su electrodoméstico, e indica además valores de consumo de agua y energía o emisión de ruidos. Los pictogramas sin texto facilitan la comprensión de este sistema de identificación válido en toda la UE. De esta manera, el consumidor se puede hacer una idea a simple vista del ahorro en la factura eléctrica.

La etiqueta energética de la UE incorpora información esencial sobre consumo de energía y supone una ayuda muy útil en la compra de un nuevo horno.

Acerca de la etiqueta energética de la UE para hornos

Además de información importante sobre la clase de eficiencia energética, esta etiqueta indica las emisiones de ruido de los electrodomésticos. Las campanas también se identifican con la etiqueta energética de la UE.

Acerca de la etiqueta energética de la UE para campanas

La etiqueta energética de la UE ofrece de un vistazo datos esenciales sobre la clase de eficiencia energética de los nuevos electrodomésticos La etiqueta energética para lavadoras tiene tres clases de eficiencia energética: A+, A++ y A+++.

Acerca de la etiqueta energética de la UE para lavadoras

En los últimos años se han producido grandes avances en materia de ahorro energético para secadoras. La etiqueta energética para secadoras se ha ampliado con tres grados más y ahora dispone de estas clases de eficiencia energética: A+, A++ y A+++.

Acerca de la etiqueta energética de la UE para secadoras

La etiqueta energética de la UE aporta información sobre valores de consumo de agua y energía. Desde la introducción de la etiqueta energética, los lavavajillas son hasta un 30% más eficientes.

Acerca de la etiqueta energética de la UE para lavavajillas

Gracias a esta etiqueta, los consumidores conocen a simple vista cuál es el ahorro que obtendrán en la factura eléctrica. La etiqueta energética indica el consumo energético, el volumen y las temperaturas más bajas en los distintos compartimientos de frigoríficos y congeladores.

Acerca de la etiqueta energética de la UE para frigoríficos

La etiqueta energética de la UE es una ayuda de confianza a la hora de comprar un nuevo electrodoméstico. Desde septiembre de 2014 los aspiradores también incluyen esta etiqueta comunitaria.

Acerca de la etiqueta energética de la UE para aspiradores

¿Qué información aporta la etiqueta energética de la UE?

La etiqueta energética de la UE indica las clases de eficiencia energética en una escala cromática del rojo al verde oscuro: el rojo representa una eficiencia baja, el verde oscuro equivale a una elevada eficiencia. Asimismo, las letras indican la eficiencia energética: la D corresponde a la eficiencia más baja y la A+++ a la más alta. Para que la etiqueta sea comprensible a nivel internacional, los pictogramas sin texto aportan información complementaria, como p.ej. consumo de agua y volumen útil total. El consumo de agua y energía se representa para todas las categorías de producto en valores anuales.

¿Por qué una etiqueta energética para la UE?

Electrodomésticos como los lavavajillas y las lavadoras consumen en promedio la mitad de la electricidad de un hogar. La utilización de electrodomésticos nuevos más eficientes no solo es beneficiosa para el medio ambiente, sino que para el consumidor supone un ahorro económico directo durante toda la vida útil del aparato. Cuando compre un electrodoméstico, asegúrese de que ofrezca una clase de eficiencia energética alta y un consumo de agua y electricidad reducido. La etiqueta europea aporta información normalizada sobre la clase de eficiencia energética y los valores de consumo de agua y energía de los electrodomésticos.

¿Cuándo se introdujo la etiqueta energética de la UE y qué ha cambiado desde entonces?

Desde 1995, la etiqueta energética válida en toda la UE informa a los consumidores acerca de las clases de eficiencia de los electrodomésticos. En un principio se implantó en frigoríficos, congeladores, lavadoras y lavavajillas. En 2000 se amplió este sistema al resto de electrodomésticos. Los fabricantes podían decidir si preferían utilizar la variante nueva o la más antigua. Esta fase de transición finalizó en 2011: la nueva versión de etiqueta energética válida debe ser utilizada ahora en todos los establecimientos de la Unión Europea que vendan frigoríficos, congeladores, lavadoras y lavavajillas. Más novedades: desde finales de 2011, solamente se pueden adquirir lavadoras y lavavajillas con clase de eficiencia energética A o superior; desde junio de 2012, solo se venden frigoríficos y congeladores con categoría A+ o superior.

¿Qué ofrecerá la etiqueta energética de la UE en el futuro?

La etiqueta se seguirá adaptando en el futuro y su utilización se ampliará aún más, para dar cuenta de los avances técnicos en los electrodomésticos y facilitar al consumidor la compra de equipos cada vez más potentes y eficientes. Ya se pueden adquirir lavadoras, frigoríficos, congeladores y lavavajillas con clases de eficiencia energética A+, A++ y A+++. Esta identificación se hará obligatoria progresivamente para otros electrodomésticos. A partir de 2015, todos los hornos deberán llevar la nueva etiqueta, que reflejará las clases de eficiencia entre D y A+++. Los hornos eléctricos de las clases D y C se retirarán de circulación. La etiqueta energética de la UE también se adaptará en 2015 para las campanas: dejarán de venderse equipos de las clases G y F. Las clases de eficiencia energética hasta A+++ se introducirán progresivamente para las campanas.