Tu día a día, más fácil
Hemos preparado una guía paso a paso para que siempre consigas resultados de limpieza perfectos.
Para ello, se recomienda utlilizar un programa especial de limpieza y cuidado una vez al mes. Si tu lavavajillas ya tiene este programa integrado, recibirás un recordatorio automático para iniciarlo. Si lo tienes conectado con la aplicación Home Connect , también recibirás un recordatorio en tu móvil. Después de treinta ciclos de lavado, la app te recordará que ejecutes el programa especial de limpieza y cuidado para mantener tu lavavajillas en condiciones óptimas.
En caso de no estar seguro de si tu lavavajillas tiene un programa de cuidado,será mejor consultar el manual online, para encontrar toda la información específica del modelo. Los manuales de usuario de tu electrodoméstico siempre están a mano en tu área My Siemens.
Paso 1: Mide la dureza del agua y ajusta el sistema de descalcificación
Tu lavavajillas necesita agua blanda con baja concentración de cal para evitar la corrosión del cristal y prevenir manchas blancas de cal en los utensilios. Antes de usar el electrodoméstico por primera vez, puedes determinar la dureza del agua. Encuentra las tiras de prueba de dureza del agua adjuntas al manual de usuario.
Una vez que hayas medido la dureza del agua del grifo, ajusta el sistema de descalcificación interno de tu lavavajillas. Consulta el manual de instrucciones, donde también encontrarás una tabla de dureza del agua para ayudarte a realizar los ajustes correctos.
Paso 2: Rellena la sal y añade abrillantador
El sistema de descalcificación del agua necesita sal para lavavajillas para funcionar correctamente. Para añadir sal, desenrosca el tapón, llena primero el dispensador de sal con agua y luego viértela con un embudo hasta que esté lleno y salga el agua. Vuelve a enroscar el tapón. A continuación, enciende el lavavajillas o inicia un programa de limpieza para eliminar cualquier exceso de sal. Nunca llenes el dispensador de sal con detergente para evitar dañar el sistema de descalcificación. La dureza del agua determinará la frecuencia con la que debe realizar este paso. Comprueba el nivel de sal antes de rellenarlo.
Si desea obtener utensilios sin manchas y cristalería brillante, tu lavavajillas necesita abrillantador. Abre el dispensador de abrillantador presionando y levantando la placa de la tapa. A continuación, vierte con cuidado el abrillantador hasta la línea de máximo. Marca la abertura de llenado y cierra la tapa hasta que haga clic. Por último, retira el abrillantador que se haya derramado con un paño para evitar que se forme demasiada espuma en el siguiente ciclo de aclarado. Tu lavavajillas te recordará automáticamente cuándo reponer la sal y el abrillantador.
Paso 3: Añade detergente y activa un ciclo de agua caliente.
Usa detergente para lavavajillas en pastillas, en polvo o líquido. Ajusta la dosis de detergente individualmente, según el grado de suciedad de tus platos y ollas. Utiliza el dosificador graduado de detergente para determinar la cantidad correcta.
Si utilizas pastillas combinadas, como las 3 en 1, 4 en 1 o 5 en 1, ten en cuenta que, además del detergente, también contienen abrillantador, sustancias sustitutivas de la sal y componentes adicionales, como protección para cristales o limpiador de acero inoxidable. Estas pastillas combinadas suelen ser eficaces hasta una dureza del agua de 21 °dH. Si la dureza del agua es superior, deberás añadir sal y abrillantador a las pastillas.
¿Has completado correctamente todos los pasos anteriores? Ahora, activa un lavado en caliente sin cargar el lavavajillas. Tras el ciclo, tu nuevo y eficaz electrodoméstico estará listo para su primera carga.