Vivir un estilo de vida consciente del medio ambiente no significa renunciar a la comodidad o la calidad. A continuación, te mostramos algunas formas sencillas de reducir tu huella de carbono.
Compra alimentos producidos localmente.
Cuando se trata de elegir alimentos de forma ética, optar por productos orgánicos es un buen comienzo. Considera también su procedencia. Adquirir productos frescos de agricultores y ganaderos locales es una excelente manera de evitar los costos de carbono asociados con el envío y el transporte, y al mismo tiempo, un apoyo a los productores cercanos. En los supermercados, revisa el envase antes de comprar los alimentos para saber el origen.
Si no es de temporada, no lo compres
Esta es una regla útil para reducir el transporte de alimentos, especialmente cuando se compra en supermercados. Si no estás seguro de qué frutas y verduras son de temporada, haz una pequeña investigación online mientras planificas tu menú semanal y tu lista de la compra.
Di no a los envases de plástico
Si realmente quieres reducir los residuos plásticos, no basta con saltarte las bolsas de plástico de un solo uso. Comienza a comprar artículos al por mayor en lugar de envueltos individualmente. Comprueba también la reciclabilidad de los envases y evita aquellos con envoltorios de plástico y los embalajes innecesarios.